jueves, 19 de septiembre de 2013

Las cinco personas que encontrarás en el cielo

Las cinco personas que encontrarás en el cielo

La historia habla sobre un hombre llamado Eddie, que muere el día que cumple 83 años de edad y siente que no vivió de la manera en que él hubiera querido, que le faltaron muchas cosas por hacer. Muere cuando intenta salvar a una niña de un accidente,  llega al cielo y ahí conoce a cinco personas que lo harán reflexionar acerca de su verdadero sentido en la vida y analizar su existencia.  Algunas personas de las que se encuentra son queridas y otras son desconocidas, pero lo que tienen en común es que tienen algo que enseñarle y esto cambia su punto de vista acerca de su vida en la tierra.

Cuando Eddie llega al cielo se siente muy bien de salud pero no comprende que está muerto, se encuentra en una etapa de negación. Con la primera persona que se encuentra es un personaje que trabajaba en el circo y murió cuando Eddie era niño. Esta persona le habla  de enfermedad que lo hace ser una persona azul y de la vida complicada que llevó; le muestra que Eddie provoco un accidente sin darse cuenta y él murió. Eddie recuerda que el día de su funeral era el día de su cumpleaños y su padre lo golpeó porque se negaba a ir. Finalmente le enseña que él murió para que Eddy pudiera vivir y le menciona que los extraños son familia que todavía se tiene que conocer.

La siguiente persona es un capitán con el que estuvo en la guerra. Comienzan a hacer un recuento de lo vivido hasta que el capitán le dice que él le disparó en la pierna y por esa razón Eddie ya nunca más pudo moverla normalmente, al escuchar esto entra en una a etapa de ira, explota en contra del capitán y le reprocha que su vida no se realizó como él quería por su culpa. El capitán le explica que fue para salvarle la vida y para que pudiera volver a su casa, si lo dejaba se iba a morir; Eddie se tranquiliza y comprende que de esa manera pudo continuar viviendo hasta que finalmente se lo agradeció y lo perdonó. Le habla sobre el sacrificio y la pérdida, hasta que comprende que se debe de estar orgulloso del sacrificio que hizo. Termina diciéndole que a veces cuando se cree que se está perdiendo algo, solamente se le está pasando a otra persona. También le enseña que nada es igual y que cada quien tiene su visión de la vida.  

El tercer cielo al que llegó era un lugar que nunca había visto y se encontró con una persona desconocida y. Llegó muy inquieto y con el cuerpo más deteriorado, se le dificultaba más avanzar. Vio a su padre detrás de una ventana y comenzó a gritarle muy enojado, Eddy entro en una etapa de negociación en la que quería volver a la tierra prometiendo que sería mejor esta vez, diciendo que el cielo no era eso y que no le gustaba estar ahí. Esta señora era la esposa del dueño de Ruby Pierre, le mostró que su padre no falleció de la manera que él imaginó y que si después de eso él tuvo que quedarse a trabajar en el parque, sin que le gustara, no fue por culpa de su padre si no por las circunstancias y porque ahí era el lugar indicado. Le mostró que su padre contrajo una enfermedad cuando le salvó la vida a un amigo y a cambio de eso murió. Eddy se da cuenta de que todo es diferente a lo que él creía y finalmente le pide perdón a su padre, ambos se liberan de esa situación. Ruby le explica que nadie nace con odio y por eso nos sentimos en excelentes condiciones al nacer, pero que poco a poco con lo que no ocurre en la vida vamos llenándonos de odio y es lo que nos complica la existencia y la hace pesada; finalmente el alma ve la verdad y debe de perdonar. 

La cuarta persona con la que se encuentra es su esposa, con ella entra en una etapa de depresión al recordar toda su historia y lo solo que se sintió cuando no estuvo a su lado. Hacen un recuento de su relación, de todo lo que hicieron juntos, de los secretos que no se contaron y de la vida que él deseaba darle pero no pudo, hablan de las cosas que lamentaron. Eddie se da cuenta de que mucha parte de su vida estuvo ocultándose de Dios y el resto se imaginó que para Dios no existía. Eddy no quiere seguir adelante y quiere quedarse con su esposa, ella le muestra porque debió morir antes que él, le enseña que la vida tiene que terminar pero el amor no y se mantiene con el recuerdo, que recordando uno puede vivir ese amor y continuar; le menciona que ese amor se mantuvo aun después de su muerte, le hace ver lo que todavía sienten el uno por el otro y siempre seguirán sintiendo.

En el quinto cielo Eddy se encuentra en la aceptación, aparece una niña que le muestra que él  la mató y ella fue por él a la tierra para llevarlo al cielo. Eddy la lava con una piedra y de esta manera la “sana”. En este lugar él ya está preparado para ir a su cielo y cuando llega están presentes todas las vidas que salvó durante su estancia en la tierra y por quienes valió la pena su existencia. La niña le dice que él debía de estar en Ruby Pierre porque mantenía a salvo a los niños y así la mantenía también a ella, le hacia el bien.  Eddy comprende finalmente porque vivió de ese modo y como todo lo que ocurría y las personas que conocía estaban conectadas de alguna manera.

En la experiencia de este personaje pude ver las cinco etapas de duelo y la manera en que se van resolviendo, aprendiendo las lecciones de vida y tomando lo bueno de ellas. Para que una persona pueda morir tranquila debe comprender el significado de su vida, examinando su existencia y dándole un sentido a todo lo vivido.

Lo que esta película deja a mi vida es una enseñanza espiritual, una manera distinta de pensar en lo que hay después de la muerte. Aprendí una forma de trabajar en el presente tratando de encontrarle un sentido a todo lo que pasa, ya sea malo o bueno pero encontrando algo positivo por lo que tuvo que haber sucedido.  

La vida después de la muerte

La vida después de la muerte

Yo considero que la muerte es la separación del alma y el cuerpo de la persona. Las funciones vitales dejan de funcionar y el cuerpo comienza a descomponerse o se hace cenizas si se crema. 

El alma, que es algo no material, energía espiritual e inmortal y cuando se desprende del cuerpo se va a un lugar que puede ser el cielo o el universo, algo como un lugar en donde no existe el tiempo ni el espacio y hay una tranquilidad total.

No creo que exista un infierno o un lugar desagradable para las personas que no hacen cosas malas para los demás o para ellos mismos, creo que hay dificultades para llegar al lugar que se debe de dirigir y algunas almas se quedan en un lugar intermedio pero finalmente llegan al lugar indicado.


Después de un tiempo, el alma regresa en otro cuerpo y el proceso se repite. 

Duelo patológico

Duelo patológico

A lo largo de la vida los seres humanos sufrimos múltiples pérdidas, pero no todas son igual de significativas  ni interfieren de la misma manera en la vida cotidiana. Toda pérdida, con valor real o simbólico, conlleva un proceso de duelo, consciente o no, para quien lo sufre. El dolor experimentado dependerá del tipo de vínculo que nos una a aquello que perdemos y a cómo esta pérdida afecte a los aspectos más fundamentales de nuestra vida.

Se entiende por duelo al proceso psicológico que sobreviene después de una pérdida real o imaginaria. El sujeto experimenta unan perdida de un objeto del mundo externo y presenta diferentes conductas que con el paso del tiempo se van superando.

Freud sugirió el primer modelo sobre el duelo y distingue entre el duelo normal y el duelo patológico. Menciona que duelo y melancolía son similares, pero el duelo se trata de una situación pasajera en la que, con el tiempo, el sujeto reestablecerá el afecto normal del dominio del yo. En cambio, en la melancolía se degrada el yo como reflejo de denigrar al objeto de afecto perdido, en la actualidad esto es conocido como duelo patológico.

Freud enfatiza como las características propias del duelo:

·         Reacción a la pérdida de un ser amado o de una abstracción equivalente (la patria, la libertad, el ideal, etc.)
·         El duelo es un afecto normal paralelo a la melancolía (depresión); excepto en una característica: en el duelo no está afectado el "amor propio" (autoestima).

·         Conlleva la convicción del sujeto de ser castigado por una culpa cometida por él.
·         El duelo patológico, además de las anteriores, tendrá las siguientes características:

·         Estado de estrés y depresión que persiste tras un año de la pérdida (la mayoría de las veces referidas a un ser querido). Tras un año de la pérdida el sujeto manifestaría:
·         Estado de ánimo depresivo.
·         Recuerdos intrusivos referentes a las circunstancias de la pérdida, o sueños recurrentes respecto a la persona perdida.
·         Reacciones de estrés (insomnio, ansiedad, etc.).

El duelo patológico se da cuando las conductas normales de un duelo se detienen, ignoran, intensifica o distorsionan, cuando todo se sale del curso normal de una pérdida.
Otros personajes han continuado con el estudio del, en este trabajo se hablara sobre las aportaciones de Bowlby, Worden y Kübler-Ross.


El modelo de Bowlby

Bowlby define el duelo como “una serie bastante amplia de procesos psicológicos que se ponen en marcha debido a la pérdida de una persona amada, cualquiera que sea su resultado”. Según él, existen ciertas experiencias infantiles de las personas propensas al duelo patológico. Sostiene que el patrón de los vínculos afectivos que un individuo establece durante su vida depende de la forma en que su conducta de apego se organiza en su personalidad, los sujetos cuya representación de figuras de apego no han sido accesibles o gratificantes, tenderán a elaborar duelos de forma complicada.

Describió tres tipos de personalidades que son propensas al duelo patológico:
A.    Quienes establecen relaciones ansiosas o ambivalentes. Generalmente provienen de familias en donde se sintieron rechazados, también pudieron tener padres que los amenazaban con abandonarlos o dejarlos de amar.
B.     Quienes prodigan cuidados de manera compulsiva. Sujetos que desde pequeños se otorgan a sí mismos la tarea de cuidar al otro.
C.     Quienes afirman independencia de los lazos afectivos. Ante una pérdida de la niñez, tuvieron que ver por si mismos o crecieron en un ambiente donde la conducta de apego y al expresión de los sentimientos fueron criticadas. Se ven obligados a contener sus sentimientos y mostrarse duros.

Estos grupos de personas reaccionaran con autocriticas y culpas ante una perdida, como una reacción prolongada que producirá duelo patológico. Estas personas desarrollaron una manera característica de vincularse con sus cuidadores, debido a ciertas experiencias.

·         Las personas con un apego ansioso tuvieron experiencias con sus cuidadores donde estos le amenazaban con el abandono o suicidio, o con amenazas más sutiles como la retirada de afecto si no cumplían sus exigencias, o también le referían lo detestable que era el sujeto para ellos y lo que les hacía sufrir.

·         Las experiencias de las personas predispuestas a prodigar cuidados compulsivos, con que sus cuidadores le hacían sentir responsables de su enfermedad (enfermos reales o hipocondriacos) o de inducirles la obligación de cuidarlos, o ambos aspectos.

·         Las personas predispuestas a mostrar compulsivamente autosuficiencia e independencia solían recibir críticas y castigos por mostrar sus emociones o necesidades afectivas.

Estos grupos  "reproducirían" relaciones similares y reaccionarían a la pérdida con un intenso sentimiento de culpa. Bowlby defiende que el sujeto ha desarrollado un disociación cognitiva entre lo que el describe de cómo eran las relaciones con la persona perdida y lo que él atribuye como causa de la pérdida. Esta última información a menudo no es accesible a la conciencia, y su procesamiento suele ser "inconsciente". La explicación que da Bowlby a este hecho es que los padres de alguna manera "presionaron" para que el niño tuviera una buena imagen de ellos, y esa presión introdujo una regla cognitiva que prohibía revisar el funcionamiento real con ellos (que se reproduce de alguna manera con la persona perdida).

Bowlby planteó cuatro fases en el duelo:

·         Fase 1, “fase de entumecimiento o shock”: es la fase temprana de intensa desesperación, caracterizada por el aturdimiento, la negación, el enojo y la no aceptación. Puede durar un momento o varios días y la persona que experimenta el duelo puede recaer en esta fase varias veces a lo largo del proceso.

·         Fase 2, “fase de anhelo y búsqueda”: periodo de intensa añoranza y búsqueda de la persona fallecida, se caracteriza por inquietud física y pensamientos permanentes sobre el fallecido. Puede durar varios meses e incluso años de una forma atenuada.

·         Fase 3,  “fase de desorganización y desesperanza”: la realidad de la pérdida comienza a establecerse, la sensación de sentirse arrastrado por los acontecimientos es la dominante y la persona en duelo parece desarraigada, apática e indiferente, suele padecer insomnio, experimentar pérdida de peso y sensación de que la vida ha perdido sentido. La persona revive continuamente los recuerdos del fallecido; la aceptación de que los recuerdos son sólo eso provoca una sensación de desconsuelo.

·         Fase 4, “fase de reorganización”: etapa de reorganización en la que comienzan a remitir los aspectos más dolorosamente agudos del duelo y el individuo empieza a experimentar la sensación de reincorporarse a la vida, la persona fallecida se recuerda ahora con una sensación combinada de alegría y tristeza y se internaliza la imagen de la persona perdida.


Tareas de duelo  de William Worden

Para Worden las fases implican pasividad y es como algo que hay que pasar, en cambio, las tareas implican que la persona ha de ser activa y puede hacer algo, da a la persona cierta sensación de fuerza y la esperanza de poder hacer algo de forma activa.
Worden nos dice que el proceso de duelo se realiza mediante tareas que siguen un orden cronológico secuencial y repetitivo que nos permite detectar las áreas en las que hay avances y en las que hay retrocesos.  Si no se completan estas cuatro tareas, los sujetos presentarán un duelo patológico.

1.       Aceptar la realidad de la pérdida
Para comenzar el proceso de duelo, se debe de reconocer que esa pérdida es dolorosa y que se tiene el derecho a hablar de eso, se debe de aceptar que aquello que se amaba y que se ha perdido ya no regresara más. La persona que sufre la pérdida debe aceptar que es irreversible.

2.       Trabajar las emociones y el dolor de la pérdida
Viviendo el dolor de la pérdida, obliga al sujeto a ponerse en contacto con sus emocione, involucra sentimientos de ira y culpa.  No se debe de sentir extraño o excéntrico y no ser rechazado o aislado. A veces es necesario expresar físicamente las emociones, para relajarse y expresar lo acumulado en el cuerpo.

3.       Adaptarse a un medio sin la persona perdida.
La readaptación es complicada porque el sujeto no se da cuenta del gran número de roles que jugaba la persona. Es necesario acostumbrarse a vivir de una manera diferente, con nuevas necesidades y retos

4.       Recolocar emocionalmente al fallecido y continuar viviendo.

Es el retiro de la energía emocional de la persona perdida y se reinvierte en una nueva relación. Encontrar razones para seguir gozando de la vida buscar un espacio para recordar al que no está o lo que se ha perdido, se logra despedirse de lo que ya no es para dar paso a una nueva vida con nuevos objetivos y expectativas. Se integra la pérdida a la vida, la experiencia resulta menos dolorosa y se encuentran razones para vivir.

Etapas de duelo de Elisabeth Kübler – Ross

Kübler – Ross habla sobre distintas etapas y emociones por las que atraviesan los sujetos en un proceso de duelo. Estas etapas aparecen tanto en enfermos terminales como en familiares y allegados del sujeto, pero no al mismo tiempo que el paciente.

1.      Etapa de negación: el sujeto se opone a la idea de que algo malo ha sucedido, puede funcionar como un amortiguador después de una noticia impresionante o inesperada.
2.      Etapa de ira: surgen todos los “¿Por qué?”, todo es malo y criticable, todo le parece mal al sujeto. Expresarla ayuda con la aceptación de la pérdida.
3.      Etapa de negociación: la persona mantiene la esperanza de que aún se pueda evitar la pérdida o que se pueda tener el control de lo que está pasando. Generalmente el pacto es con Dios o con uno mismo. El sujeto se convence sé que si hace algo, todo se solucionara y volverá a ser como antes.
4.      Etapa de depresión: el sujeto necesita llorar por la pérdida, siente una tristeza profunda y existe la sensación de pérdida. Se debe de expresar la angustia y el dolor, para poder sobrellevar la depresión sin sentirse presionadas a esconder el dolor.
5.      Etapa de aceptación: el sujeto recobra la propia identidad, ha resuelto los asuntos incompletos. Ya no existe una carga emocional ni un sufrimiento.


Referencia:
·         Ruiz, J. y Cano, J. Manual de psicoterapia cognitiva.
·         Bowlby, J. Vínculos afectivos: Formación, desarrollo y pérdida .Ediciones Morata: Madrid. 
·         Espina, A., Pérez, M. Sobre la elaboración del duelo en terapia familiar (2005). Revista de psicoterapia: www.centrodepsicoterapia.es
·         Yoffe, L. El duelo por la muerte de un ser querido: creencias culturales y espirituales. Psicodebate 3. Psicología, cultura y sociedad.
·         Rothsein, J., Roy, S. y Wolf, S. Manual de especialistas en rehabilitación. (2005) Editorial Paidotribo: España.
·         Morris, Charles G.; Maisto, Albert A. Introducción a la psicología. (2011) Pearson Educación: México.


Depresión desde el punto de vista neurológico y proceso de duelo

Depresión desde el punto de vista neurológico y proceso de duelo

El trastorno depresivo es una de las formas más comunes de sufrimiento mental alrededor del mundo, afecta al organismo, el ánimo y la manera de pensar y actuar. En general la prevalencia es del 15%, es la quinta causa de discapacidad en el mundo y es alrededor del 4% de la carga total e enfermedades. Los desórdenes depresivos afectan alrededor de 12% de hombres y 20% de mujeres. Las mujeres tienen el doble de tendencia a sufrir depresión, los síntomas se incrementan con la edad y más hombres que mujeres mueren debido al suicidio.

Las causas de la depresión pueden incluir factores genéticos, químicos y psicosociales; dando lugar a dos formas básicas de depresión: la endógena y la exógena.

La depresión exógena o reactiva  se da por una causa externa bien definida (alguna pérdida, una enfermedad, etc.). En cambio, la depresión endógena no tiene causa externa manifiesta, por lo que se considera como una alteración biológica.

Los estímulos que pueden generar son multifactoriales, pero con el fin de constituir estresores con valor afectivo solo para el individuo afectado; este valor varia con cada individuo y la experiencia del individuo es la variable que da la diferencia a la respuesta.

Las causas de la depresión pueden incluir:
-       Factores genéticos.
-       Factores químicos: alteraciones de neurotransmisores.
-       Factores psicosociales como: experiencias desfavorables en la infancia, dificultades cotidianas, baja autoestima, etc.

Se cree que la depresión tiene que ver con el desequilibrio de en los neurotransmisores que estimulan el cerebro; algunos como la noradrenalina o serotonina, en mayor o menor concentración pueden desencadenar la depresión.

Causas primarias

A.     Bioquímicas cerebrales: postula que un déficit relativo o absoluto en las concentraciones de noradrenalina, serotonina y dopamina es la causa de la depresión; los excesos producen manía.

Se ha sugerido que una disminución en de serotonina es la causante de depresión, incluso puede haber predisposición genéticas a la disminución de las células que usan ese neurotransmisor. También se ha relacionado con el GABA y la acetilcolina.

B.      Neuroendocrinos: debido a la disfunción del hipotálamo se presentan síntomas como trastornos del humor, disminución de la libido, trastornos del sueño, del apetito y de la actividad autonómica.

Algunos sujetos muestran aumento de cortisol, otros también presentan una disminución de la liberación de la hormona de crecimiento (GH) durante las horas de sueño, puede permanecer hasta un año después de la desaparición de los síntomas depresivos.

C.      Neurofisiológicos: hay una disminución de movimientos oculares rápidos (MOR).

D.     Genéticos y familiares: el trastorno depresivo mayor es más común en familiares biológicos de primer grado de personas que lo sufren.

E.      Factores psicológicos: en las depresiones de menor intensidad, la presencia de factores psicógenos tiene gran importancia. La depresión es resultado de una visión negativa de sí mismo, del mundo  y del futuro.

Causas secundarias

A.    Drogas: se ha relacionado a más de 200 medicamentos con la aparición de la depresión, algunos son: AINES (indometacina, fenocetina fenibutazona), antibióticos (cicloserina, griseofulvina, sulfas), hipotensores (clonidina, metildopa, propanolol, reserpina, bloqueado adores de canales de calcio), antipsicóticos, drogas cardiacas, desulfuran, contraceptivos orales, etc.

B.     Enfermedades orgánicas: pueden causar depresión como reacción psicológica, las que se relacionan con mayor frecuencia son: Alzheimer, Parkinson, Huntington, epilepsias, esclerosis múltiple, hipotiroidismo, trastornos de calcio, cáncer de páncreas, infarto al miocardio.

C.     Enfermedades infecciosas: hepatitis, influenza y brucelosis.

D.    Enfermedades psiquiátricas: la esquizofrenia y el trastorno esquizofrénico pueden producir cuadros depresivos, etapas avanzadas de los trastornos de pánico pueden cursar con depresión. En el alcoholismo y la farmacodependencia puede encontrarse depresión secundaria.

Neuroanatomía de la depresión

Se ha propuesto un modelo neuroanatómico que comprende la corteza prefrontal, el complejo amígdala-hipocampo, el tálamo, los ganglios basales y las abundantes conexiones entres estas estructuras. Se piensa que los dos principales circuitos neuroanatómicos involucrados en la regulación del talante son: el circuito límbico-talámico-cortical, que incluye la amígdala, los núcleos dorsomediales del tálamo, y la corteza prefrontal tanto la medial como la ventrolateral. Así como el circuito límbico-estriado-pálido-tálamico-cortical. De acuerdo con este modelo las alteraciones del talente podrían ser el resultado de disfunción o anomalías en diferentes partes de esos circuitos que podrían ser el inicio de trastornos del talante, o conferir cierta vulnerabilidad biológica que en combinación con factores ambientales, tenga como consecuencia alguno de estos desórdenes.

Se han reportado anormalidades estructurales en ganglios basales, lóbulo frontal, lóbulo temporal y cerebelo, en estudios controlados hechos en pacientes con desordenes del talante, que sugieren atrofia regional. El patrón de anormalidades es distinto en los trastornos unipolar y bipolar, los pacientes con problemas unipolares presentan el lóbulo frontal y ganglios basales más pequeños y los pacientes bipolares muestran anormalidades en el lóbulo temporal.

Los descubrimientos con técnicas de neuroimagen han creado nuevas oportunidades para el estudio in vivo de la anatomía funcional del cerebro humano.

Anormalidades generales del cerebro

La mayoría de los estudios en pacientes con depresión unipolar o bipolar no encontraron anormalidades en el flujo sanguíneo cerebral global bajo condiciones de reposo. Parece haber una reducción global en el flujo sanguíneo en ancianos deprimidos, que podría ser el resultado de enfermedad vascular subyacente e irreversible.

En conclusión existen hallazgos conflictivos acerca de los cambios funcionales globales en el cerebro, pero la mayoría de los estudios no apoyan la presencia de anomalías en el flujo sanguíneo cerebral o del metabolismo en los trastornos del talante.

Simetría cerebral

Cambios asimétricos podrían estar presentes en los desordenes del talante. Los estudios regionales del metabolismo cerebral de la glucosa encontraron incremento en el metabolismo en el lado derecho, y no coincidieron con hallazgos de disminución del flujo sanguíneo del lado derecho que reportan algunos estudios. Así, en la literatura de neuroimagen funcional hay evidencia conflictiva acerca de los cambios en la literalidad del hemisferio cerebral en pacientes con depresión unipolar y bipolar. Algunos estudios mostraron disminución en las mediciones de metabolismo o flujo sanguíneo cerebral en el hemisferio izquierdo, y otros en el derecho. Por lo tanto, es necesario que se realicen más estudios de las subregiones en ambos hemisferios.

Anormalidades cerebrales regionales

Los trastornos del talante podrían estar asociados con anomalías funcionales del cerebro de tipo regional o localizada, en lugar de anormalidades globales. Cambios localizados independientemente de las alteraciones globales son indicadores potenciales de regiones cerebrales involucradas más directamente en la patogénesis de los trastornos del talante. Han sido investigadas varias estructuras cerebrales, entre ellas:

-Regiones corticales como: lóbulo temporal, estructuras límbicas (formación hipocampica, amígdala, uncus), lóbulo parietal, lóbulo occipital.
-Regiones subcorticales: ganglios basales, tálamo, estructura de la fosa posterior como el cerebelo, otras regiones cerebrales como la circunvolución del cíngulo.

A partir de los avances en la investigación de la neuroanatomía del cerebro y del refinamiento de las técnicas de neuroimagen, diversas preguntas han podido ser respondidas con trabajos de investigación. Beauregard, 1998, se pregunta si los cambios funcionales cerebrales asociados a alteraciones del talante observados en la depresión son similares a aquellos que acompañan a la tristeza transitoria en sujetos normales. Para responder esta pregunta llevaron a cabo un estudio fMRI usando un paradigma de activación emocional. La actividad cerebral asociada con la observación pasiva de un cortometraje con alta carga emocional para inducir un estado transitorio de tristeza y fue contrastado con el estado asociado con la observación pasiva de un cortometraje emocionalmente neutral, llevado a cabo en pacientes que sufren de depresión unipolar y en sujetos normales de control. Los resultados mostraron que la tristeza transitoria producía activación significativa en la corteza medial y prefrontal anterior, la corteza temporal media, el cerebelo y el caudado de los sujetos deprimidos así como en los normales. También revelaron que la observación pasiva del cortometraje cargado emocionalmente produjo una activación significativamente mayor en la corteza medial prefrontal izquierda y en el giro cingulado derecho en los pacientes deprimidos mas que en los sujetos normales. Estos hallazgos sugieren estas dos regiones corticales podrían ser una red neuronal implicada en la fisiopatología de la depresión.

Tratamiento de la depresión

La depresión se vincula con trastornos reactivos, por lo general no requiere farmacoterapia y puede tratarse con psicoterapia y con el paso del tiempo. Sin embargo, en los casos graves, particularmente cuando los signos vegetativos son significativos y los síntomas han persistido por más de unas cuantas semanas, a menudo la terapéutica con fármacos antidepresivos es eficaz. La terapéutica medicamentosa también se sugiere por una historia familiar de depresión mayor en pacientes de primer grado o una historia de episodios previos.

La planificación del tratamiento requiere coordinar la remisión de los síntomas a corto plazo con las estrategias de continuación y mantenimiento a largo plazo, diseñadas para prevenir las recaídas y las recidivas. La intervención más efectiva para lograr la remisión y prevenir la recaída es la medicación, pero el tratamiento combinado, que incorpora la psicoterapia para ayudar al paciente a afrontar su pérdida de autoestima y su desmoralización, mejora significativamente los resultados. Se ha encontrado que el 40% de los pacientes de atención primaria con depresión abandonan el tratamiento e interrumpen la medicación cuando no aprecian mejoría sintomática en el plazo de un mes, salvo que reciban apoyo adicional. Por lo tanto, el tratamiento requiere una terapia no solo medicamentosa si no que para que la evolución de la misma mejore, se requiere de:
1.- Mayor intensidad y frecuencia de las visitas durante las primeras 4 o  semanas de tratamiento.
2.- Adición de material educativo.
3.- Consulta psiquiátrica cuando procede.

El tratamiento de la depresión pretende disminuir la morbi-mortalidad debida a este trastorno: suicidio o intento de suicidio, accidentes debido a la pérdidas de atención, fracaso en los estudios, perdidas de trabajo y los costos derivados de los problemas familiares, absentismo laboral o disminución en la productividad y gastos sanitarios.

Diversos estudios concluyen que los episodios de depresión no tratadas duran de -24 meses y solo se alarga más de 2 años en 5-10% de los casos. Sin embargo, el tratamiento permite acelerar la recuperación y evitar recaídas y recurrencias, evitando que se convierta en un problema crónico.

Fases del tratamiento

Inicialmente los médicos deben educar al paciente acerca de la enfermedad y específicamente hablarles de sus expectativas hacia la recuperación. Los pacientes deberían hacer preguntas y hacerle saber al doctor si pueden llevar el régimen del tratamiento o por el contrario detenerlo unilateralmente. Los miembros de la familia son esenciales en el soporte del paciente deprimido para el cumplimiento del tratamiento.

Durante el primer episodio depresivo el médico suele prescribir un fármaco antidepresivo. Solo los casos más leves se solucionan con psicoterapia y sin medicación.

En la fase aguda el objetivo es eliminar todos los síntomas del episodio, durante varias semanas, hasta que haya una respuesta clínica positiva importante con una mejoría del 50% de los síntomas. En la fase de continuación, si el paciente consigue la recuperación (4-9 mese sin sintomatología), el médico podría tratar de interrumpir la medicación, aunque puede tomar la decisión de realizar una fase de mantenimiento, para evitar las recurrencias.  Esta puede durar desde un año hasta toda la vida, dependiendo de las probabilidades de nuevos episodios, y en este caso, se suelen prescribir antidepresivos solos asociados a psicoterapia. En el caso de episodios refractarios al tratamiento, se utilizan antidepresivos asociados a otros fármacos como estrategia de potenciación o terapia electro convulsiva.

Referencia:

·         Guadarrama, L., Escobar, A., Zhang L. Bases neuroquímicas y neuroanatómicas de la depresión. Departamento de fisiología, facultad de medicina, UNAM.

·         Hall, V. (2003) Depresión: Fisiopatología y tratamiento. Costa Rica: Centro Nacional de Información de Medicamentos.  

La rueda de la vida

La rueda de la vida
(Elisabeth Kübler-Ross)

El libro se trata de una autobiografía, en donde la autora relata todo lo que le sucedió desde su nacimiento y va ordenando los hechos y analizando cada situación de manera que todo eso la llevo a descubrir el verdadero sentido de su existencia.

La casualidad no existe
La muerte debe de ser vista como una de las más grandes experiencias de la vida, siempre y cuando se viva bien y no haya nada que temer. Es una situación maravillosa, es de las situaciones  más fáciles que le sucederán al ser humano. La importancia del trabajo tanatológico es comprender la importancia de la vida. 
Las experiencias enseñan que las casualidades de la vida no existen, las cosas ocurren porque deben de ocurrir y el ser humano debe de estar al pendiente de lo que le sucede para así lograr encontrar el sentido de su vida. Se debe de hacer lo que parece correcto para cada quien y no lo que la gente espera o considera que es lo adecuado.
Las situaciones adversas que van sucediendo son las que hacen realmente fuerte a la persona, sirven para aprender y madurar. Conforme se van aprendiendo las lecciones dolorosas de la vida el dolor desaparecerá y vendrán retos nuevos y más difíciles pero con un fin de crecimiento.

Primera parte
“El ratón”

Durante toda la vida se nos irán presentando pistas que nos van a mostrar el camino que debemos seguir, tenemos el libre albedrío para tomar las mejores decisiones posibles pero mucha gente se guía por lo que los demás dicen y por eso viven infelices. Cuando se lleva una vida con plenitud y felicidad ocurrirá una buena muerte.
A veces parece que las situaciones que suceden no son las mejores o las que la persona desea, pero es solo un camino para llegar a lo que se quiere realmente y a lo que se merece vivir.
La autora relata que en su infancia se enfermó y tuvo que ser hospitalizada, la doctora que la atendió era muy mala con ella y en el hospital se vivía un ambiente negativo. De esta manera comprendió que es muy importante la actitud positiva en las personas del entorno para la recuperación del paciente. Conoció a una niña que le dio una experiencia de vida muy importante, antes de su muerte le hablo sobre el viaje que realizaría y hacia donde iría, ambas lo tomaron con naturalidad y Elizabeth tuvo la sensación de saber más que los demás acerca de la muerte.
Otra experiencia que la acerco a la muerte fue cuando murió su amiga, este hecho le enseñó que es más triste y doloso cuando no hay un entorno positivo hacia la persona que va a morir. Lo contrario le sucedió cuando acompaño en el proceso de muerte de un amigo de su familia, en donde el ambiente fue positivo lleno de dignidad amor y paz, lo que definió después como una buena muerte.
La religión es vista por la autora como algo que las personas utilizan para su beneficio y argumenta que ningún Dios o concepto que se pueda tener debe de estar encerrado bajo un techo o definido por una ley o norma establecida por el hombre. Menciona que lo que realmente existe es una manifestación de Dios como la madre naturaleza y estando en contacto con ella podía tener un acercamiento con algo superior.
De joven tuvo la oportunidad de trabajar con enfermos abandonados y rechazados en un hospital, cuando comenzó a tratarlos se dio cuenta de que eran personas muy amables, simpáticas y amorosas que habían sido rechazadas por su familia y la sociedad, no tenían nada en la vida y por ese motivo sintió un gran deseo de servirles. Les daba los abrazos, las caricias y palabras que más necesitaban y los demás les negaban.
El trabajo de servir a los demás lo veía como algo gratificante y que llenaba su vida de sentido. Al tener contacto con gente que estaba viviendo situaciones negativas comprendió que lo que lleva a la recuperación es la valentía y la voluntad de vivir, la resistencia aumenta en situaciones adversas porque la esencia de cualquier ser humano es continuar viviendo.
Este capítulo me ha hecho reflexionar acerca de la manera de ver la muerte, ahora puedo entenderla como  proceso natural que la sociedad ha ido estigmatizando y mostrándolo como algo aterrador.
He conocido a gente que se encuentra en situaciones desfavorables que las hacen estar cerca de la muerte, cuando no tienen a nadie cerca que las apoye y les brinde amor tienen una muerte indigna y hostil, se aferran a la  vida pero no es suficiente y decaen más rápido que quienes se encuentran en un ambiente positivo.